Parece algo exótico elaborar esmaltes chinos en una tierra de alfareros moriscos. Pero el atractivo de las plantas y el simbolismo de la ceniza me han resultado irresistibles a pesar de mis raíces. Empecé a cocer hace unos cuatro años aunque ya mucho antes me maravilló este antiquísimo método de convertir plantas calcinadas en vidrio de colores. El hermano Daniel de Taizé ( es una comunidad monástica ecuménica francesa) es un reputado ceramista especializado en los esmaltes de gres y de cenizas. Para mi gran felicidad fue él quien me enseñó lo que sé y con quien vislumbré la transposición de este ¨milagro¨ natural al misterio de nuestra vida y nuestra muerte.